Ser idiota o parecerlo

Marzo 10, 2008

Como morder un hierro oxidado

Archivado en: Crítica de cines — socioapatia @ 5:35 pm
Tags: ,

Un mes, dos semanas y tres días después de que llegase a la Cartelera, os hablo de la película Cuatro Meses, Tres Semanas y Dos Días de Cristian Mungiu ; Palma de Oro en Cannes, Mejor Película del año para la Academia europea, Premio de la Crítica en San Sebastián… y quizás lo más importante, la noticia de que Rumanía tiene bastantes más cosas que aportar al séptimo arte más allá del Conde Drácula y de Elsa Pataky.

La película, anclada visual y narrativamente en el cine polaco de Kieslowsky o Wajda (ambientación fría y opresora, ritmo pausado, la importancia de lo que sucede fuera de campo) trata la historia de una estudiante rumana, que ayuda a abortar a una bastante poco espabilada amiga, cuando tales prácticas estaban prohibidas por el régimen comunista de Ceacescu. Consiguen contactar con un médico que de forma clandestina se ofrece a ayudarlas, pero como era de esperar no sale todo según lo previsto. Un drama seco, duro y oscuro; con ingredientes de terror psicológico, aún tratándose de una película profundamente realista y donde uno puede masticar a dos carrillos el miedo que respiran las protagonistas.

141.jpg

Más alla del siempre polémico tema del aborto, del que atacantes y defensores creerán encontrar en la película elementos que refuten sus tesis, se tratan otros como el sacrificio irracional, la semilla de maldad que engendran todas las dictaduras o los traumas que acompañaron a la revolución sexual, en los 60 en Occidente, en los 80 en el Este de Europa. Un cuadro tenebroso y de desasoiego, que encantará a los amargados como yo, que creemos más veces de lo aconsejable que es imposible reconciliarse con la vida.

Si a principios de década el cine iraní fue el niño mimado por la crítica y los jurados de festivales, contándonos historias de personajes que hablan a cámara lenta rodados con cámara al hombro ahora parece que ese puesto lo hereda el cine rumano. Lástima que a los empresarios españoles parece que les interesa más importar prostitutas que películas de ese país.

De las estrenadas y premiadas fuera de nuestras fronteras destacan cuatro, aparte de la también enormemente recomendable 12:08 al Este de Bucarest: Love Sick, el drama lésbico de Tudor Giurgiu, How I Celebrated the End of the World, de Catalin Mitulescu, Radu Munteanu con The paper will be blue y la odisea kafkiana de The Death of Mister Lazarescu, de Cristo Puiu. Todas unidas a la hora de retratar la sombría dictadura de Ceaucescu, como si los realizadores rumanos intentasen superar la herida todos a la vez, y la feroz ambición de romper fronteras con historias universales, sin dinero y sin industria pero con toneladas de talento.

Vista “Cuatro meses…” estoy deseando disfrutar en el cine con todas estas película, algunas de ellas rodadas hace dos años, pero La Yunquera sigue empeñándose en parecer un estrecho más que un puerto. Habrá que esperar.

4 comentarios »

  1. “la noticia de que Rumanía tiene bastantes más cosas que aportar al séptimo arte más allá del Conde Drácula y de Elsa Pataky.”

    Gracias socio por darme esta oportunidad de autobombo, que no desaprovecho: soy un ejemplo viviente de tal afirmación. El único problema es que sólo lo se yo…y ahora vosotros también (aunque para ser sincero las producciones eran españolas) Y Elsa es de origen rumano pero no creo que naciese ahí -es cuestión de pedigrí.

    comentario por Adrian Vogel — Marzo 10, 2008 @ 7:58 pm | Responder

  2. En mi vida he visto cine rumano. Ahora todo me llama mucho más la atención, voy más al cine a ver las pelis (bueno, depende)… Creo que en estos últimos meses veo que todo brilla mucho más y desde luego que el sabor que tiene que tener esa película (tan solo por el detalle de la foto… Tiene que oler a café, a rosas y a sopa, o por lo menos las casas de la gente) no se encuentra en el cine americano hoy.

    pd: ¿por qué lo de meterme en tu disco duro? ¿Por la web del utilómetro?

    unbeso

    comentario por eva bouvois (aída) — Marzo 10, 2008 @ 11:49 pm | Responder

  3. AV: ¿¿Eres Rumano?? Ya noté que me mirabas raro el cuello…

    Eva: Te lo recomiendo. 12:08 Al Este de Bucarest es buenísima. Una comedia disparatada y de denuncia social. ¿Quién dijo que el humor era de derechas?
    Y has acertado del todo; comen sopa, a la madre de una protagonista le tenían que haber llevado un ramo de flores que no recibió,y se beben varios cafés. Pero es muy dura la película, tampoco sé si con estas tres cosas se la define muy bien xD

    Lo del disco duro es por lo del utilómetro, que escuches a los Chikos del Maíz, y que ahora te hayas aficionado a los videos del Grupo Risa (hay unos cuantos en “mis favoritos” de mi cuenta del Youtube)

    Dos besos

    comentario por socioapatia — Marzo 11, 2008 @ 4:01 pm | Responder

  4. sé que te encantó y yo no voy a decir menos
    la vi hace un par de días y al terminar seguía sin tener muy claro si la película se posicionaba a favor o en contra del tema que se presentaba…si quieres conclusiones, ven un día a clase y te las cuento, no es cuestión de ponerme a escribir espoilers y reventar la película a quienes no la hayan visto :P

    lo que me sorprendió es que no tuviera banda sonora y que la protagonista sea justamente la que no está directamente afectada con el tema…en fin, que muchas veces cuando las cosas se hacen de forma simple, se hacen mejor
    :)

    muxu

    comentario por mary — Marzo 11, 2008 @ 9:06 pm | Responder


Canal RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.