Llevo tres años estudiando Periodismo en dos universidades distintas y aún así hay muchas cosas que nunca me han enseñado ni parece probable que me enseñen. Entre otras, que el verdadero fin social de los periódicos es el de instrumento para educar a los perros, que los debates televisados de políticos son inútiles y que hay más verdad sobre el periodismo en la quinta temporada de ‘The Wire’ que en todos los libros de títulos pomposos de Kapuscinsky.
Pero hay otra cosa que nunca nadie me enseñó y parece imposible que me enseñen, visto como está el panorama de periodistas pofesionales. Que los titulares que homenajean a libros o películas apestan.
Yo mismo no me di cuenta hasta hace poco, y los solía utilizar mucho. Pero como os decía, el verano ha servido para hacerme más sabio (y más gordo) y he llegado a la conclusión de que son una mierda. Si son juegos de palabras originales (los míos lo eran, que conste) no están tan mal; el verdadero problema es cuando son de libros o películas que se repiten una y otra y otra vez en los medios con idéntica estructura. Quizás el redactor se sienta ingenioso, a cualquiera con cerebro le da arcadas.
Así que he hecho una investigación pachanguera y un análisis plagado de chascarrillos (¡casi como un tertuliano de verdad!) sobre estos engendros periodísticos y he aquí los resultados.
GALERÍA DE LOS HORRORES

Titulares horrorosos inspirados en ‘La importancia de llamarse Ernesto’ de Oscar Wilde (E-jem-plos)
A no ser que seas escritor de romances medievales o el autor del Lazarillo de Tormes, tienes un nombre. Si además eres alguien importante, el periodista que escriba sobre ti tendrá una erección pensando en hacer un juego de palabras con un libro de Wilde que jamás ha leído y creerá emocionado que es la primera vez en la historia que se le ocurre a alguien. Es un titular bastante extendido en la prensa nacional, sobretodo-en -Cultura, probablemente porque el periodista no conoce nada más que el nombre del escritor/artista en cuestión.
Titulares horrorosos inspirados en ‘Cien años de soledad’ de Gabriel García Márquez (E-jem-plos)
Uno de mis favoritos, porque aparte del atentado estético que supone escribir cosas como “García Márquez, ochenta años de soledad” el titular suele tener el mismo grado de relación con la noticia que la velocidad con el tocino. Sólo están allí para demostrarnos que el periodista tuvo un momento de lo que él creía inspiración y no era más que estreñimiento mental. Rajoy (como suele) rizó el rizo y fino analista él, dijo en la misma frase que la nueva legislatura se caracteriza por “la crónica de una crisis anunciada” y “Los cien días de soledad de Zapatero”. Esta misma frase era el titular de una noticia aparecida en el diario Público dos días antes, a ver si Rajoy va a ser como Bunbury. (Mierda, lo que acabo de enlazar entra dentro del primer grupo de titulares horrorosos)

Titulares horrorosos inspirados en ‘Los 7 magníficos’ de John Sturges (E-jem-plos)
Por razones que se me escapan, mucho más extendido que los inspirados en “Los 7 enanitos” Generalmente se cambia el número, porque ningún deporte de equipo se practica con siete jugadores y pocos grupos musicales tienen tantos integrantes. Ningún problema para los medios de comunicación patrios: desde cuatro (sorprendente, teniendo tan a mano a ‘Los 4 fantásticos’) hasta once magníficos en batería, dispuestos a acabar con la poca cultura que nos queda y restregarnos complacidos en la cara la peor idea que ha tenido el periodista que los parió.
Titulares inspirados en ‘Solo ante el peligro’ de John Ford Fred Zinemman. (E-jem-plos)
Un clásico de Manoloslamas, calvos de Telecinco que dan la F1y especies emparentadas. Extremadamente simple, extremadamente idiota: Alonso, Gasol, Nadal… a cualquier deportista puede comparársele con Gary Cooper. Normalmente, ni están solos ni en situaciones peligrosas, pero los tópicos se escurren de la lógica cual grasa alrededor de gota de Fairy.
Y para terminar, uno que me señaló Mameluko y que me trae quebraderos de cabeza porque no soy capaz de aclarar el origen. Algo así como lo del huevo y la gallina. Puede ser de ‘En busca del tiempo perdido‘ de Marcel Proust o ‘En busca del arca perdida‘ de Spielberg. Si son ligas, trofeos, guitarras… pensaría que es de la peli (E-jem-plos) pero cuando se manejan cosas abstractas (E-jem-plos, el de la línea perdida es antológico) ya está más dificil. Normalmente se usan cuando algo se pierde y/o cuando al periodista se le rompe el lápiz. Cuando se trabaja con ideas tan pobres, no hay mucho más que analizar.